lunes, 18 de octubre de 2010

Antes de... en otro lugar...

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Somewhere else before
Esbjorn Svensson Trio
Superstudio Gul - 2000






Antes de la muerte temprana, Esbjorn Svensson estaba en otro lugar.

Brillando desde una música temprana.

Enriqueciendo el jazz con materiales y tradiciones diversas, sonidos de cofres y alforjas de la mano de flores electrónicas, en la mejor radiación jazzística de trío inmortal.

Si tuviera que definirlo, Svensson es una rama de titanio dentro de un milenario bosque cerrado y húmedo.
 

Genial intérprete descorredor de telones y descubridor de escenarios que nos acerca a Evans, a Oregon, a Nik Bartsch y a Arild Andersen.

Dos escuderos de lujo: Dan Berglund, en bajo y percusión, y Magnus Ostrom, en batería y percusión, completan una troika difícil de encasillar pero deliciosamente disfrutable.

Frutillas con pimienta negra.

 


Personal

Esbjorn Svensson: piano, teclados, percusión
Dan Berglund: bajo, percusión
Magnus Ostrom: batería, percusión





Tracks

1. Somewhere Else Before 2. Dodge The Dodo 3. From Gagarin's Point Of View 4. The Return Of Mohammed 5. The Face Of Love 6. Pavane 7. The Wraith 8. The Chapel 9. In The Face Of Day 10. Spam-Boo-Limbo....






...





Para los rumores poco comunes, el disco comienza con silencio, el primer silencio de un crío, en el que Svensson nos habla de un laberinto muy tenue, amarillo y oxidado por ángeles.

El jazz se vuelve la mejor manera de huir del jazz, hacia adelante, hacia la cara de lobo dibujado en una moneda que termina erizándonos.

Sin precio










 





En el disco hay tres temas increíbles:

El tercero: "From Gagarin's Point Of View", el sexto: "Pavane" y "The Chapel", el octavo track, que justificarían sin duda por sí solos la existencia de cualquier músico.

Dejamos en escuchen el track 3: From Gagarin's Point Of View, como un homenaje a Yuri Gagarin que un 12 de abril de 1961 se convirtió en el primer hombre que viajó al espacio.

Dicen que al observar la tierra desde arriba dijo algo así como: "salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos", algo que Esbjorn Svensson sintetizó muy bien en su piano para todos nosotros.

Bastaría decir dos palabras para que desde música de sobrevivencia rindamos un homenaje a este músico exquisito:




MUCHAS GRACIAS.


4 comentarios:

  1. Sublime, limado, cálido y sincronizado a la vez... Y es tan difícil eso que este capo lograba...
    Por eso tu imagen de la rama de titanio te diría que cabe perfecta, genial, Ohscar...
    Gracias y gracias otra vez...

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  2. Mientras veo acercarse la noche, imagino a Svensson disfrutando del peso del agua del cielo en el fondo del imperio de los sentidos.
    Gracias, música...

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  3. Ohscar!!
    Esbjörn era un genio.
    Su música nos deleita....

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  4. No quería dejar pasar este comentario:

    ¡¡Superior el aguante de Música de Sobreviencia al pelado Svensson!!! En estos últimos tiempos me pudrí de escuchar a berretas snobs criticarlo con saña injusta y descarada, o lo que es peor AUN, Aún, aún, la indiferencia que es sorda y es muda.
    Desde el manicomio bancamos al pelado por jugado, original y loco...

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